Fertilidad masculina

Fertilidad masculina: por qué hay que mirar también a él (y qué revisar)

Initia Fertilidad
· 3 min
Fertilidad masculina: por qué hay que mirar también a él (y qué revisar)

Cuando el embarazo no llega, lo habitual es que todas las miradas vayan a ella: análisis, ecografías, aplicaciones, tiras, suplementos. Y él, como mucho, acompaña.

Es comprensible, porque es ella quien se queda embarazada. Pero así se deja fuera a la mitad de la ecuación.

La fertilidad es cosa de dos

La Organización Mundial de la Salud lo recuerda en su información sobre infertilidad: puede deberse a factores del hombre, de la mujer o de los dos. No es «un problema de mujeres». Y aun así, muchas parejas pasan meses, o años, revisándola a ella sin que nadie le haya pedido a él la prueba más básica.

No se trata de buscar culpables. Se trata de no perder ciclos por no mirar donde también puede estar la respuesta.

Qué es un seminograma y por qué es de lo primero

El seminograma es un análisis del semen. Mide, entre otras cosas, cuántos espermatozoides hay, cómo se mueven y qué forma tienen. Es una prueba sencilla, no invasiva y de las primeras que conviene hacer cuando el embarazo tarda.

Lo pide su médico, que es también quien lo valora. Y un detalle importante: un seminograma es una foto de un momento concreto. Si algo sale fuera de lo esperado, lo normal es repetirlo antes de sacar conclusiones.

El calor, el tabaco y el alcohol: lo que más le afecta

Los testículos están fuera del cuerpo por una razón: para producir espermatozoides necesitan estar unos grados por debajo de la temperatura corporal. Por eso el calor les afecta tanto. Algunos ejemplos del día a día:

  • El portátil sobre las piernas. Un estudio publicado en la revista Human Reproduction en 2005 midió que trabajar con el portátil sobre las piernas sube la temperatura del escroto casi tres grados en una hora.
  • Saunas, baños muy calientes y asientos calefactables, sobre todo si son frecuentes.
  • Muchas horas sentado o con altas temperaturas: cocinas, conducción, algunos trabajos industriales.
  • Ropa interior muy ajustada, que mantiene los testículos pegados al cuerpo.

El tabaco y el alcohol también empeoran la calidad del semen, igual que la de los óvulos. Y otros hábitos suman: dormir poco, el estrés que no se va o el sobrepeso.

Lo que cambie hoy se nota en unos tres meses

Los espermatozoides tardan unos tres meses en formarse y madurar. Eso tiene dos lecturas:

  • La mala: lo que él cambie hoy no se ve en el semen hasta dentro de unos tres meses.
  • La buena: en unos tres meses, los cambios ya cuentan. Por eso, cuanto antes empiece, mejor.

Lo que podéis hacer desde ya

  • Que él pida a su médico un seminograma, si todavía no se lo ha hecho.
  • El portátil, en la mesa, no sobre las piernas.
  • Menos sauna y menos baños muy calientes mientras buscáis.
  • Fuera el tabaco y menos alcohol, los dos.
  • Que los cambios sean de los dos. Es mucho más fácil sostenerlos juntos.

Y si él toma algún suplemento por su cuenta, que lo hable con su médico: tomar cosas a ciegas no siempre ayuda (lo contamos en suplementos para buscar el embarazo).

Mirar solo a la mujer es el primer error

Es el primero de los cinco errores que más vemos en parejas que llevan meses buscando. El segundo es pasar por alto el tabaco, el alcohol y el calor. Los cinco, con lo que podéis hacer con cada uno, están en la clase gratuita de 10 minutos. Vedla juntos: esto es cosa de dos.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de vuestro médico.

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